“Familias renovadas en Cristo: más de 150 corazones llamados a la conversión y a la esperanza en Cuaresma”
- Carlos Palacio
- 17 mar
- 3 Min. de lectura
El pasado sábado 14 de marzo, en la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, se llevó a cabo el Retiro de Cuaresma, bajo el lema: “La familia llamada a la conversión y a la esperanza.”
Fue una jornada de profunda reflexión y encuentro con el Señor, donde participaron más de 150 personas, que se reunieron como comunidad para renovar su fe y fortalecer la vida familiar.
El retiro contó con la participación del Reverendo Diácono Julio Olivo, quien compartió el tema:
“La Sagrada Familia: modelo, fuerza y misión de la familia cristiana.”
También nos acompañó el Reverendo Diácono Ángel Jesús Rodríguez, con el tema:
“La familia: herida, llamada y acompañada.”
A lo largo del día se vivieron momentos de oración, reflexión y encuentro fraterno. Fue un día lleno de amor, un tiempo para sanar heridas, reconciliarnos con nuestros seres queridos y renovar la esperanza, especialmente en este tiempo santo de Cuaresma.
Que el Señor continúe bendiciendo a cada familia y que, siguiendo el ejemplo de la Sagrada Familia, podamos caminar juntos en fe, amor y esperanza.
■ Primera Charlas
Reverendo Diácono Julio Olivo González
“La Sagrada Familia: modelo, fuerza y misión de la familia cristiana.”
En la Sagrada Familia de Nazaret, contemplamos el ejemplo perfecto de amor, obediencia y confianza en Dios. En José vemos la fidelidad y el compromiso; en María, la entrega total al plan del Señor; y en Jesús, la presencia viva de Dios en medio del hogar.
Hoy nuestras familias están llamadas a mirar a la Sagrada Familia como modelo, para aprender a vivir en amor y unidad; como fuerza, para sostenernos en las pruebas; y como misión, para que cada hogar sea una pequeña iglesia donde se viva la fe, el perdón y la esperanza.
Que cada familia pueda decir con alegría:
“Nuestro hogar pertenece a Dios.”
Jesús, María y José, bendigan y protejan a nuestras familias.
■ Segunda Charla
“La familia: herida, llamada y acompañada.”
Hoy muchas familias viven momentos de dolor, incomprensión, distancia o heridas profundas. Sin embargo, en medio de esas realidades, Dios no abandona a la familia. Él la sigue mirando con amor y la llama constantemente a la reconciliación, al perdón y a comenzar de nuevo.
Una familia puede estar herida, pero nunca está perdida cuando abre su corazón a Dios. El Señor llama a cada hogar a levantarse, a sanar las heridas del pasado y a caminar en esperanza.
La Iglesia también está presente para acompañar, escuchar y sostener, recordando que ninguna familia está sola en su camino.
En este tiempo de Cuaresma, el Señor nos invita a sanar, a perdonar y a volver a amar como Él nos ama.
Que cada hogar descubra que, aun en medio de las heridas, Dios sigue caminando con su familia.
"Yo y mi casa serviremos al Señor" (Josue 24,15)
El retiro culminó con un momento profundamente especial: la exposición del Santísimo Sacramento. Ante la presencia real de Jesús en la Eucaristía, los participantes vivieron un tiempo de silencio, adoración y oración profunda.
Fue un momento para poner en las manos del Señor nuestras familias, nuestras heridas y nuestras esperanzas, confiando en que Él es quien sana, restaura y fortalece cada hogar.
Así, este hermoso retiro de Cuaresma concluyó en la presencia del Señor, recordándonos que cuando una familia se acerca a Jesús, siempre encuentra consuelo, fuerza y esperanza.
🙏 Bendito y alabado sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.



























