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“Familias renovadas en Cristo: más de 150 corazones llamados a la conversión y a la esperanza en Cuaresma”

El pasado sábado 14 de marzo, en la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, se llevó a cabo el Retiro de Cuaresma, bajo el lema: “La familia llamada a la conversión y a la esperanza.”


Fue una jornada de profunda reflexión y encuentro con el Señor, donde participaron más de 150 personas, que se reunieron como comunidad para renovar su fe y fortalecer la vida familiar.


El retiro contó con la participación del Reverendo Diácono Julio Olivo, quien compartió el tema:

“La Sagrada Familia: modelo, fuerza y misión de la familia cristiana.”


También nos acompañó el Reverendo Diácono Ángel Jesús Rodríguez, con el tema:

“La familia: herida, llamada y acompañada.”


A lo largo del día se vivieron momentos de oración, reflexión y encuentro fraterno. Fue un día lleno de amor, un tiempo para sanar heridas, reconciliarnos con nuestros seres queridos y renovar la esperanza, especialmente en este tiempo santo de Cuaresma.


Que el Señor continúe bendiciendo a cada familia y que, siguiendo el ejemplo de la Sagrada Familia, podamos caminar juntos en fe, amor y esperanza.




■ Primera Charlas

Reverendo Diácono Julio Olivo González

“La Sagrada Familia: modelo, fuerza y misión de la familia cristiana.”


En la Sagrada Familia de Nazaret, contemplamos el ejemplo perfecto de amor, obediencia y confianza en Dios. En José vemos la fidelidad y el compromiso; en María, la entrega total al plan del Señor; y en Jesús, la presencia viva de Dios en medio del hogar.


Hoy nuestras familias están llamadas a mirar a la Sagrada Familia como modelo, para aprender a vivir en amor y unidad; como fuerza, para sostenernos en las pruebas; y como misión, para que cada hogar sea una pequeña iglesia donde se viva la fe, el perdón y la esperanza.


Que cada familia pueda decir con alegría:

“Nuestro hogar pertenece a Dios.”


Jesús, María y José, bendigan y protejan a nuestras familias.



■ Segunda Charla

“La familia: herida, llamada y acompañada.”

Hoy muchas familias viven momentos de dolor, incomprensión, distancia o heridas profundas. Sin embargo, en medio de esas realidades, Dios no abandona a la familia. Él la sigue mirando con amor y la llama constantemente a la reconciliación, al perdón y a comenzar de nuevo.


Una familia puede estar herida, pero nunca está perdida cuando abre su corazón a Dios. El Señor llama a cada hogar a levantarse, a sanar las heridas del pasado y a caminar en esperanza.


La Iglesia también está presente para acompañar, escuchar y sostener, recordando que ninguna familia está sola en su camino.


En este tiempo de Cuaresma, el Señor nos invita a sanar, a perdonar y a volver a amar como Él nos ama.


Que cada hogar descubra que, aun en medio de las heridas, Dios sigue caminando con su familia.




"Yo y mi casa serviremos al Señor" (Josue 24,15)



El retiro culminó con un momento profundamente especial: la exposición del Santísimo Sacramento. Ante la presencia real de Jesús en la Eucaristía, los participantes vivieron un tiempo de silencio, adoración y oración profunda.


Fue un momento para poner en las manos del Señor nuestras familias, nuestras heridas y nuestras esperanzas, confiando en que Él es quien sana, restaura y fortalece cada hogar.


Así, este hermoso retiro de Cuaresma concluyó en la presencia del Señor, recordándonos que cuando una familia se acerca a Jesús, siempre encuentra consuelo, fuerza y esperanza.


🙏 Bendito y alabado sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.




 
 
 
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